domingo, 4 de noviembre de 2012
lunes, 8 de octubre de 2012
Los principios de la estética Zen
Los principios de la estética Zen se derivan de las creencias del budismo Anicca o la impermanencia donde “todo, sin excepción, está en constante flujo, incluso los planetas, las estrellas y los dioses”.
Los siguientes son los principios:
Fukinsei
(desequilíbrio)
La asimetría, los números impares, la irregularidad, desigualdad, el desequilibrio se utiliza como una negación de la perfección de la perfección y la simetría no se produce en la naturaleza.
Kanso
(simple)
Eliminación de ornamentaciones y expresión de las cosas simples de la naturaleza expresadas con veracidad. Franco y sin complicaciones.
Kokou
(austera)
Lo básico y escencial que debe conservarse. Evoca severidad, prohibición, la madurez y el peso.
Shizen
(natural)
La creatividad en bruto, natural y espontánea, sin pretensión. La verdadera naturalidad niega lo ingenuo y accidental.
Yugen
(sutil, profunda)
Sugerir y no revelar las capas de significado oculto en el interior. Invisible para el ojo casual y evitar lo obvio.
Datsuzoku
(mundanas)
La trascendencia de convenciones y tradiciones. Libre de las
ataduras de las leyes y restricciones. La verdadera creatividad.
Seijaku
(tranquilo)
El silencio y la tranquilidad, la soledad gozosa. La ausencia de perturbación y el ruido de la mente, cuerpo y entorno.
Ver-Comunicar-Memori
"hay dibujos que studian lo visible, otros muestran y comunican ideas y por último, aquellos que hacen memoria"
domingo, 30 de septiembre de 2012
«Vanitas vanitatum omnia vanitas»
Vanitas es el término latino, que puede traducirse por vanidad, que designa una categoría particular de bodegón, de alto valor simbólico, un género muy practicado en la época barroca, particularmente en Holanda.
Su título y su concepción se relacionan con un pasaje del Eclesiastés: «Vanitas vanitatum omnia vanitas» («Vanidad de vanidades, todo es vanidad»). El mensaje que pretende transmitir es la inutilidad de los placeres mundanos frente a la certeza de la muerte, animando a la adopción de un sombrío punto de vista sobre el mundo. Es, al mismo tiempo, un elemento esencial en el surgimiento del bodegón como género individual.
Su título y su concepción se relacionan con un pasaje del Eclesiastés: «Vanitas vanitatum omnia vanitas» («Vanidad de vanidades, todo es vanidad»). El mensaje que pretende transmitir es la inutilidad de los placeres mundanos frente a la certeza de la muerte, animando a la adopción de un sombrío punto de vista sobre el mundo. Es, al mismo tiempo, un elemento esencial en el surgimiento del bodegón como género individual.
viernes, 7 de septiembre de 2012
Manifiesto o culto al hacer
- Hay tres estados ser. No saber, acción y finalización.
- Acepta que todo es un borrador. Ayuda a hacer las cosas.
- No hay ninguna fase de edición.
- Pretender que sabes lo que estás haciendo es casi lo mismo que saber lo que estás haciendo así que acepta que sabes lo que estás haciendo aunque no lo sepas y hazlo.
- Destierra la procrastinación. Si esperas más de una semana para realizar una idea, abandónala.
- La idea de hacer las cosas, no es finalizarlas, si no poder hacer otras cosas.
- Una vez hecho, puedes tirarlo.
- Riéte de la perfección. Es aburrida y te aleja de hacer las cosas.
- La gente que no se pone en marcha y trabaja está equivocada. El hacer algo es lo correcto.
- El fracaso cuenta como que lo has hecho. Haz errores.
- La destrucción es una variante de lo que has hecho.
- Si tienes una idea y la publicas en internet, eso cuenta como una fantasma de algo hecho.
- Haberlo hecho en sí, es el mayor motor.
jueves, 23 de agosto de 2012
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