Desde que eramos niños no había visto tantos problemas por una silla, cuando jugábamos a correr alrededor de un número de asientos que era siempre en una unidad menor que el de participantes.Vamos, el juego de las sillas de toda la vida.Peleas, malas caras, acusaciones de trampas, llantos...era aquello un momento de supervivencia en el que el más rápido y con mejores reflejos continuaba en la pugna mientras el resto era descartado.Selección natural desde preescolar. Pues lo mismo ocurre cuando se es mayor y se está en política.Que el juego de la silla se eleva a una potencia enorme, y ser una de las personas que se siente antes es cuestión de Estado.
Me hace preguntarme por esa afirmación de Lorca: somos un pueblo donde la muerte es el espectáculo nacional. Y aquí nos encontramos, contempladores de la muerte desde nuestras barandillas de salitre. El cancionero popular pone en boca del mozo de Salamanca muerto por el toro: Amigos, que yo me muero; amigos, yo estoy muy malo. Tres pañuelos tengo dentro y este que meto son cuatro…
La antropología nos dice que el hombre es una variedad de chimpancé que logró hacerse mucho más inteligente de lo que un mono suele ser gracias a que aprendió a cambiar de aires, mudarse de casa y conocer mundo. Ser humano significa emigrar: todos somos emigrantes, o hijos de emigrantes, o nietos o tataranietos de emigrantes.
“Diccionario del ciudadano sin miedo a saber” Fernando Savater.
Yo vivo aquí ik leef hier vivo qui 我居住這裡 ζω εδώ ich lebe hier je vis ici 私はここに住んでいる 나는 여기에서 산다 eu vivo aquí я живу здесь 我居住这里